Estereotipos
RELIGION BIBLICA O RELIGION DE ESTEREOTIPOS
¿Qué es un estereotipo? Tratándose de personas, un estereotipo es “alguien que posee o se cree que posee características
o cualidades que tipifican a un grupo particular.” Estereotipar es una costumbre congénita del ser humano. Nuestra
opiniones son consecuencia de nuestros estereotipos; nuestra apreciación de las gentes y de las cosas, también es
consecuencia de nuestros estereotipos; nuestras convicciones y prejuicios también son consecuencia de nuestros
estereotipos. Por regla general, nos referimos a nuestros estereotipos como “generalizaciones”. Pero, la costumbre de
estereotipar va mucho más allá que la simple acción de generalizar. Para suavizar la acción del estereotipo usamos la
palabra “gris” cuando cometemos la falla de no ser específicos entre lo negro y lo blanco. Cuando nos mantenemos dentro
de la penumbra de los gris es porque somos esclavos del estereotipo. La costumbre de estereotipar es un recurso para no
comprometernos con la definición clara y específica. A una persona la estereotipamos por su nacionalidad, pigmentación
de la piel, raza o idioma. Los estereotipos son marcadísimos dentro del regionalismo. Esto es, fulano tiene que ser así y así
por causa de la región de donde procede. Natanael estereotipó a Cristo cuando dijo: “¿De Nazaret puede salir algo de
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bueno?” (Juan 1:46). Nuestra subconsciente esclavitud a la costumbre de estereotipar nos impide comprender cuántas
áreas de nuestra vida son controladas por ese vil tirano. Y, no nos damos cuenta de que muchas veces nuestra religión es
una religión de estereotipos.
Los estereotipos los formamos nosotros por causa de nuestra pobreza espiritual, por nuestros complejos, por nuestros
vicios, por nuestra ignorancia, por nuestras antipatías, y por nuestras envidias y egocentrismos. Dicho en otras palabras,
los estereotipos son de marcado cuño personal. Nosotros los inventamos. Y, el más desastroso de todos los estereotipos es
el de la religión. Una religión estereotipada tiene su propio dios estereotipado; su propia biblia, su propio evangelio, su
propia liturgia, sus propios dogmas, su propio cancionero (porque ahora son canciones no himnos), su propio cristo. Lo
que no tiene es su propia cruz, porque no le conviene. Esto es, es una religión regional, que no hay que tocar porque
vivimos en el άίων del individualismo, del nacionalismo, del regionalismo, del racismo, del feminismo, del
homosexualismo, y todos los ismos habidos y por haber, los cuales son intocables. Por lo tanto, todo mundo tiene derecho
de inventar su propio dios, su propia biblia (ejemplo, The Message {El Mensaje}), sus propias doctrinas, su propia
religión, sus propios estilos de adoración (?), su propio todo. Nadie puede criticar, ¡porque todo lo que funciona, hay que
implementarlo!
En el momento en que la religión es la panacea que resuelve todos los problemas y hace que el hombre se sienta bien,
se descarta como el Evangelio de Jesucristo. Si ofrece prosperidad económica, prosperidad en todos los órdenes de la
vida, salud física por más descuidados que seamos con nuestros cuerpos, la adquisición de todos nuestros deseos, y que
Dios sea el proveedor de todo bien temporal, y no dice nada de los valores del espíritu ni de las cosas donde está sentado
Cristo a la diestra de Dios, es una religión estereotipada. ¡Nosotros la inventamos de acuerdo a nuestra conveniencia!
La fe la Evangelio nos llama al arrepentimiento, a negarnos a nosotros mismos, a la confesión, si es necesario pública,
a la humillación, al servicio desinteresado, a dejar todo aquello que nos distancia de Cristo, a poner a Cristo en primer
lugar, a tomar la cruz cada día, a la obediencia, a incorporar las Bienaventuranzas de Mateo 5, a venderlo todo para
adquirir la perla de gran precio, a deponer nuestra petulancia, nuestras mentiras, nuestras verdades a medias, nuestros
oportunismos, nuestra jactancia, nuestra pedantería, nuestros ego fétido, nuestro carácter indomable, nuestros gustos
banales, nuestras ilusiones baladíes, nuestras conversaciones frívolas, nuestros chistes tontos, nuestros chismes rastreros.
La religión estereotipada es muy, pero muy fácil de identificar, porque no se encuentra en la Biblia, y de esto sólo se dan
cuenta aquellos que la estudian.
Los que vivimos en los Estados Unidos tenemos los tímpanos perforados de escuchar tantas oraciones a favor de
“nuestros héroes que luchan por la democracia y en contra del terrorismo”. Todavía no he escuchado una oración para
que el Señor salve y bendiga a los árabes y persas, que son tantos millones y por los cuales murió también Cristo. Oramos
por la paz de Jerusalén, pero no oramos por la paz de Medina, Meca y Estambul. Antes le teníamos tirria a Rusia, luego de
Vietnam del Norte, luego a China. Vivíamos bajo la zozobra del Comunismo y de una hecatombe nuclear. Ahora, gracias
a nuestra habilidad de estereotipar las gentes, vivimos bajo la amenaza del terrorismo de la gente árabe, del armamentismo nuclear de
de los ciudadanos de Irán y de Corea del Norte. Ya Rusia y China no nos preocupan, ni tampoco el Comunismo, aunque en Cuba, Venezuela, Brasil,
y Bolivia en nuestra América Latina quieran ondear la hoz y el martillo. Los peligrosos son los árabes, principalmente los
musulmanes. Debemos orar por nuestras fuerzas militares porque ellas representan el reino de Dios y la democracia, así
nos dicen; y por los otros, por los otros no, aunque por ellos también cristo murió. Nadie piense que lo arriba dicho es una
postura política. ¡De ninguna manera! ¡Es una postura teológica! Lo que deseo decir es que el estereotipo siempre se
concentra en otros, pero nunca en uno mismo. Evalúa, juzga, fiscaliza, y determina las cosas con esquemas que no aplica a
su propia vida. Es una protección a su antropocentrismo y egocentrismo galopantes. El Evangelio es Cristo-céntrico, por
lo tanto Teocéntrico.
Todos los cultos, sectas y religiones del mundo, incluyendo la inventada por César y Claudia Castellanos, son producto de
intereses, aspiraciones e idiosincrasias de la región de donde surgen. Cuando una religión, denominación, culto o secta se
especializa en una determinada área del globo, no es la fe de Jesucristo, porque el Evangelio trasciende las fronteras
culturales y raciales para ofrecer salvación a toda la humanidad. El Evangelio ni es tribal ni regional: Es universal.



